Un fuerte enfoque social marca el avance del proceso de inscripción a las ayudas impulsadas por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, dirigidas a miles de trabajadores del rubro a nivel nacional que se han visto afectados por el alza de los combustibles.
En el marco del Plan Chile Sale Adelante, las autoridades informaron que ya se han registrado más de 117 mil solicitudes para acceder al bono de combustible de $100.000, cifra que supera el 90% del universo estimado de beneficiarios. A ello se suman cerca de 788 inscripciones a mecanismos de compensación tarifaria en regiones.
Las medidas están orientadas a apoyar directamente a quienes dependen del transporte como fuente de ingresos, como conductores de taxis, taxis colectivos, transporte escolar y operadores de servicios en zonas aisladas, muchos de ellos pertenecientes a sectores medios y vulnerables.
El subsidio contempla la entrega de $100.000 mensuales durante seis meses para la compra de combustible, lo que representa un alivio concreto frente al complejo escenario económico internacional que ha impactado el costo de la vida.
En paralelo, los servicios de transporte mayor y aquellos que operan en zonas con menor conectividad podrán acceder a compensaciones diferenciadas, además de recursos destinados a mantener tarifas accesibles para estudiantes y adultos mayores, contribuyendo así a proteger a los usuarios más vulnerables.
Las autoridades destacaron que estas ayudas no solo buscan apoyar a los trabajadores del transporte, sino también resguardar la conectividad del país, especialmente en sectores rurales donde estos servicios son fundamentales para acceder a salud, educación y oportunidades laborales.
El proceso de postulación se encuentra habilitado desde el 1 de abril, estableciendo distintos plazos para la entrega de los recursos. Quienes se inscriban en los primeros días podrán recibir los pagos durante abril, mientras que los registros posteriores accederán a los beneficios en las semanas siguientes.
De esta forma, el plan se posiciona como una medida de apoyo directo a miles de familias que dependen del transporte, permitiendo enfrentar de mejor manera los efectos de la crisis internacional y fortaleciendo el rol social que cumple este sector en la vida diaria del país.